raíz germánica como a la raíz latina de una misma idea o concepto, mientras que nosotros sólo tenemos una sola palabra para conceptos bien diferenciados en alemán. Por ejemplo, para ‘racionalidad’ los alemanes pueden recurrir a la raíz latina Rationalität o pueden hablar de la Vernünftigkeit. O para ‘realidad’ pueden recurrir a la raíz latina Realität y a la raíz germana Wirklichkeit. Hacer esta diferenciación puede costar mucho trabajo si sólo se cuenta con la raíz grecolatina. Y lo mismo cabe para ‘materia’, ‘sustancia’, ‘esencia’. Una dificultad semejante en la traducción de Economía y Sociedad por parte de Medina Echavarría fue encontrada en el término Lehenfeudalismus, pues Lehen quiere decir feudo en raíz germana y Feudalismus es de raíz latina. Así, Lehen es la etimología germana para feudo y normalmente Lehen se traduce como ‘feudo’, pero Feudalismus también se traduce como ‘feudalismo’, y Medina Echavarría solucionó este problema de una manera no muy acertada al traducirlo como ‘feudalismo de feudo’, lo cual se antoja a una mera tautología. Buscando como lo habían traducido otros miembros del equipo de Medina, ya que éste no pudo revisar toda la obra y unificar todos los criterios de traducción, me encontré con que Ferrater Mora traducía más adelante este mismo término como ‘feudalismo de vasallaje’[5]. Lo cual no sólo eliminaba la tautología cacofónica, sino que le daba al término una circunscripción jurídica más precisa y específica y además, permitía tener claro que cuando en Economía y Sociedad se habla de ‘feudalismo’ Weber se refiere casi siempre a un tipo ideal. O sea, que aunque históricamente se identifique ese término con el feudalismo empírico-histórico medieval occidental, no es idéntico el tipo ideal a ese tipo de experiencia histórica. Incluso el término ‘feudalismo de vasallaje’ puede aplicarse perfectamente al Japón, porque ahí también existió, aunque con sus variaciones obvias, algo muy semejante. De tal modo que entendido como un tipo ideal, el feudalismo de vasallaje puede usarse para entender y explicar la instancia histórica específica del caso occidental medieval, pero también, resaltando todas sus diferencias, permite entender la instancia histórica particular del Japón. Con respecto al término `feudo´, en otro lugar debí corregir una errata obvia que, sin embargo, se había mantenido en las dos ediciones previas del FCE de 1944 y 1964. Se trata de una errata que proviene originalmente de la primera edición alemana donde en vez de Lehen (feudo) se transcribió por errata Lehre (doctrina) y aunque Medina lo tradujo como `doctrina´, por el contexto de formas de dominación en que aparece es evidente que Weber se refiere aquí al `feudo´ y no a ninguna `doctrina´[6].
Como era de esperarse la etimología era un paso clave, como se menciona aquí, el tener acceso a términos germánicos y latinos al mismo tiempo era un paso importante para buscar la traducción mas acertada a lo que expresaba Weber sin caer en erratas. Sin embargo no todos tenias este conocimiento.