La construcción de identidad no supone necesariamente un ejercicio conscientepor parte de la persona: “Uno puede ser un sujeto que actúa de manera coherente consus creencias, deseos, valores y experiencias sin tener que hacer un ejercicio de autorreflexióna partir del cual se cuente una historia sobre sí mismo” (Curcó y Ezcurdia, 2009:21).Aquí radica parte de la importancia de la tarea del analista, al intentar desentrañar, pormedio de los discursos, cuáles son las identidades que se construyen o se heteroconstruyen,es decir, que se atribuyen a otros
ejercicio: que expliquen cómo eligieron su nombre de correo electrónico y por qué.