En 1952, Harold Urey y su estudiante graduado, Stanley Miller, diseñaron un experimento para analizar si las condiciones en la tierra en etapas iniciales favorecían la síntesis espontánea de moléculas biológicas. Simularon la atmósfera inicial de la tierra al hacer circular agua, metano, amoníaco e hidrógeno en un aparato de cristal sellado e introdujeron energía en la forma de calor y electricidad (lo que simulaba el efecto de los rayos). A lo largo de dos semanas, el cristal se cubrió con compuestos orgánicos que incluyeron diversos aminoácidos y azúcares, lo que sustenta la idea de que las condiciones iniciales del planeta podrían haber sido ideales para la creación de compuestos orgánicos que finalmente se incorporaron en las primeras células.
HISTORIA QUE SUSTENTA LA CREACION DE MOLECULAS ORGÁNICAS EN UN PLANETA COMO EL NUESTRO