Pero en un país en el que la migración femenina ha permanecido casi invisible en el imaginario social, difícilmente el neutro masculino detona las apreciaciones respecto a las mujeres.
Me parece pertinente reiterar que en los últimos años el fenómeno migratorio en el país ha aumentado considerablemente. Siendo innecesario realizar estudios o conteos debido a que los cambios son observables casi en todo el país y por casi cualquier persona. Además, como ya he mencionado, la proporción de hombres y mujeres migrantes en el país es casi equitativa. Considero que los autores deben realizar un análisis tomando en cuenta las estadísticas migratorias más recientes y en base a ellas, solicitar una nueva realización de encuestas.