l contenido de proteína
El plasma (la parte líquida de la sangre) y el líquido intersticial (el que rodea las células) tienen composiciones muy parecidas, pero el plasma contiene más proteínas, especialmente albúmina, que no pueden atravesar fácilmente las paredes capilares. Estas proteínas, con carga negativa, atraen iones positivos (cationes) hacia el plasma, fenómeno conocido como equilibrio de Gibbs-Donnan, lo que explica que el plasma tenga una concentración catiónica ligeramente mayor que el líquido intersticial. Además, estas proteínas aumentan la osmolalidad del plasma y generan una presión oncótica que “jala” agua hacia el interior de los capilares, equilibrando la presión hidrostática que empuja el líquido hacia los tejidos. Este balance mantiene estable el intercambio de líquidos entre los vasos sanguíneos y los tejidos; cuando se rompe —por ejemplo, si disminuyen las proteínas plasmáticas—, el líquido se acumula en el espacio intersticial y aparece edema o hinchazón.