ifica que el texto no esté también en crecimiento.Es evidente que enormes cantidades de actividad de lectura, tanto im-presa como en pantalla, se llevan a cabo en todo el mundo todos losdías. Aun cuando su posición central en los ecosistemas de las redessociales se vea amenazada, las palabras escritas son una parte integraly constitutiva de la vida en línea.
Sin embrago, hay que considerar que la exposición a múltiples fuentes de información audiovisual inhibe la lectura y/o cantidad de lo leido.