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  1. Apr 2025
    1. En los documentos nacionales de política científicay en la bibliografíasobretaxonomía de la ciencia abierta (p.ej. Silveira et al., 2023)los preprints se contemplan como un componente esencial tanto de la ruta verde delacceso abierto como de una ciencia más transparente, ágil y participativa, e

      Aquí hay dos cuestiones: 1) que actualmente el movimiento de ciencia abierta se está concentrando más en el tema de los datos de investigación y se está dejando de lado (o no dándole la importancia debida) a otras tareas que pueden hacer a las revistas de acceso abierto más abiertas. 2) Por otro lado, si bien no se pone en duda la utilidad del preprint para comunicar de manera rápida los resultados de investigación hay una contradicción que debería discutirse. Si la ciencia abierta busca que dicha ciencia sea más democrática y participativa, esto es, que la sociedad civil pueda participar de sus procesos (p.e. la ciencia ciudadana) cabría preguntarse si los preprints son la mejor herramienta disponible. Y aquí vuelvo al tema de la capacidad que tienen para llegar a los lectores. Si los preprints pueden llegar a lectores no especializados (que buscamos involucrar en la producción científica), pero éstos no tienen las herramientas necesarias para distinguir un trabajo que ha pasado el proceso de filtrado (ergo, ya ha sido validado por la comunidad científica y ha pasado por un proceso de curado) de uno que sólo ha sido "colgado" y que, en un proceso de revisión por pares, podría ser rechazado por tener información errónea, incompleta o, incluso falsa ¿cómo dotar a esos lectores no especializados que buscamos involucrar de habilidades para discriminar información? Quizás ésta sea una razón para que las revistas sí deberían aceptar preprints para el proceso de evaluación, no obstante, cabría también preguntarnos sobre las ventajas de su proliferación cuando la producción supera con mucho la capacidad de la comunidad científica para dialogar y revisar estos preprints. Me parece que hacernos estas preguntas es especialmente importante en una época donde el terraplanismo vuelve a encontrar espacios de difusión, no para rechazar los preprints, sino para pensar cómo nos hacemos cargo de los efectos adversos que pudieran traer consigo. También para preguntarnos sobre la capacidad que tienen los repositorios para encontrar a los lectores. No es el objetivo de este artículo, claro está, pero se trata de un texto estimulante que alienta muchas preguntas y discusiones en torno a qué políticas asumimos o no en las revistas.

    2. una mayor claridad con respecto a los preprints y al autoarchivo en las plantillas de OJS redundaría en una mejora sustancial de la claridad con la que se manifiestan la revistas

      Sí, sin duda, pero ésta no debería ser una tarea del gestor, sino del equipo de edición y la tarea impostergable que todos deberíamos asumir de personalizar el gestor de acuerdo a las características y necesidades de las revistas. La homogeneización tiene múltiples inconvenientes.

    3. o que a partes iguales sería imputable al déficit de las plantillas y a su aplicación por parte de las revistas sinla necesaria reflexión sobre la necesidad de adaptación a sus decisiones editoriales sobre el tema de los preprints.

      ¡!

    4. ya que se justifica la prohibición del autoarchivo de la versión enviada, o de la versión evaluada previa a la versión editorial, como solución para evitar que la revista pierda citas en determinadas bases de datos como resultado de la dispersión de versiones circulantes en los repositorios institucionales y de investigación que no se citan identificando correctamente el vínculo con la revista.

      Creo que el argumento principal para que las políticas de autoarchivo consideren la versión final publicada por la revista debería ser porque ésta ya pasó el proceso de filtrado y curación del contenido (marcos y modelos) en el que se han corregido o eliminado los errores y ambigüedades que pudo haber tenido el texto (sea por el proceso de revisión por pares, sea por el proceso de cuidado editorial). ¿Vale leer un texto que tiene errores e inconsistencias? Recordemos también que las políticas de autoarchivo se generaron también como respuesta a las editoriales comerciales que mantenían bajo muros de pago los contenidos, de manera que sugerir que sea la versión editada la que se guarde en los repositorios debería ser también un criterio de acceso abierto.

    5. los resultados ponen de manifiesto que en un buen número de casos esos directorios no reflejan claramente lo que las revistas declaran en su sitio web, por lo que se ha de poner en cuestión su eficacia como fuente para ayudar a los autores que buscan revistas que acepten preprints para evaluación y permitan el autoarchivo de la “submitted version”

      Este hallazgo es de lo más importante y nos pone ante la pregunta si necesitamos todo el ecosistema (¿negocio?) que hemos construido alrededor de la producción científica y si no tenemos un exceso de tareas (registro en muchas plataformas para diversos fines) que nos distraigan de lo sustancial como es tener políticas claras, reflejarlas en nuestros sitios web (los cuales deberían estar curados y personalizados de acuerdo a cada revista) y que éstas sean congruentes con nuestras políticas de acceso abierto.

    6. stos resultados son consistentes con una mayor tradición de los preprints en los ámbitos de las ciencias experimentales, en los que la cultura de comunicación científica valora la necesidad de una mayor agilidad en la presentación de resultados (Ni & Waltman, 2024)y en los que la incorporación de prácticas de ciencia abierta es más palpable (Klebel et al., 2020)

      Si bien la evidencia al respecto es abundante (incluido este artículo), cabría también problematizar este tema pues una de las razones por las que se ha popularizado el preprint no es sólo la búsqueda de mayor agilidad en la comunicación científica, sino que se vincula también con la productividad ligada al sistema de evaluación. Y el resultado de ésta es que tenemos más textos que lectores posibles. Ello nos trae de vuelta la importancia que tiene, en la publicación y edición, el proceso de amplificación y éste de vuelta al papel y función real que tienen los preprints (¿son una herramienta de la ciencia abierta o un resultado del "publish or perish" y, en ese sentido, sí son una forma de publicación? ¿son ambas? ¿Ninguna?)

    7. Las pocas editoriales comerciales presentes en la muestra son las que se expresan con mayor claridad su política y las que manifiestan una mayor aceptación explícita de envíos de preprints.

      Quizás en un trabajo futuro se pueda cruzar también las variables del tipo de editorial con las políticas de autoarchivo... para saber si esa misma apertura se mantiene (sospecho que no, pero podría darse la sorpresa)

    8. en el trabajo de campo se pudo observar que el papel de las plantillas de OJS es muy relevante en la forma en la que los editores formulan sus instrucciones a los autores y sus políticas, pues se constató que un buen número de revistas de editoriales muy diferentes presentan textos idénticos o muy similares.

      Este hallazgo es muy importante y pone de manifiesto los "inconvenientes" de ciertas formas de estandarizar los procesos de gestión editorial. En todo caso, abre todo un camino de trabajo posible con editores pues no debería dejarse al uso de ciertas herramientas las decisiones de política editorial (eso sin mencionar el problema de falta de identidad que trae a las revistas)

    9. as menciones confusas y la falta de menciones a los preprints en los sitios web de las revistas son ampliamente mayoritarios, por lo tanto, se reproducen abundantemente cualesquiera que sean los datos consignados en OPF y Dulcinea

      Quizás sería conveniente explicar por qué se decidió acudir a esas bases de datos para consultar las políticas de autoarchivo y no sólo verificarlas en las páginas web de las revisas como se hizo con el análisis de preprints, sobre todo porque esta parte resulta un poco confusa al tener que considerar las discrepancias tanto entre las dos bases como entre las bases y las páginas web. Se entiende que dichas bases están hechas para consignar esa información, pero quizás la razón de las discrepancias está más vinculada con la utilidad de esas bases de datos. En todo caso, habría que analizar si esas consideraciones ayudan al argumento central sobre la falta de claridad o explicitación (o de toma de decisiones) sobre las políticas de autoarchivo.

    10. se consideró como muestra representativa de la edición académica española el conjunto de los títulos presentes en los cuartiles Q1 y Q2 de la edición 2022 del Scimago Journal & Country Rank (SJ&CR)

      Faltaría argumentar por qué esa muestra es representativa o por qué se consideró ideónea para el análisis propuesto (si esa selección es más comprehensiva que otras bases de datos, por ejemplo). También por qué sólo considerar los Q1 y Q2 (¿se considera que a mayor cuartil mayor cuidado editorial?, sería una hipótesis arriesgada)

    11. para conseguir una mayor y más rápida difusión del trabajo publicado

      Sin duda es un ejemplo de llamar la atención especialmente porque las razones que arguyen para no aceptar preprints son justo por las que deberían aceptarlos, especialmente "para conseguir una mayor y más rápida difusión del trabajo publicado"

    12. P2: ¿En qué medida el tipo de editor y la forma de acceso tiene alguna influencia en las políticasconrespecto a los preprints en laaceptación de originales a evaluación?

      Si bien se establece que "los editores comerciales aceptan explícitamente los preprints en mayor proporción que las instituciones no-comerciales (30,0% contra 13,1%)" y que "se puede observar que domina claramente el AA y que entre ellas la aceptación explícita de preprints es, porcentualmente, la mitad que entre las cerradas (14,7% contra 30,0%)", no se adelanta, aunque sea a manera de hipótesis, el porqué. Esto es importante porque pareciera contraintuitivo que las revistas comerciales y las cerradas acepten en mayor proporción el preprint, pero creo que falto indagar en un elemento que puede ser la clave de por qué aceptan preprints para publicación: si cobran APCs. Creo que convendría reportar esto porque si resulta que esas revistas que aceptan cobran APCs, ahí está la explicación del porqué.

    13. La claridad en la mención de los preprints debería estar presente tanto en la política de postulación del documento como en la política de autoarchivo. Esto es así porque se trata de dos procesos diferentes:

      ¡De acuerdo!

    14. del Committee on Publication Ethics (COPE)se ha fijado un consenso sobre la consideración de lospreprints como documentos no-publicados, aunque estén en acceso público

      Si bien no es el objetivo del artículo pues éste plantea "Más allá de la legítima decisión editorial de aceptar o no aceptar preprints, lo que está en juego en este proceso de transformación del ciclo de la comunicación científica es la claridad con la que las revistas definen su posición", sí me parece importante problematizar, desde el ámbito de la edición, qué se entiende por publicar. La idea que subyace a la distinción de COPE y Crossref es entender la edición en su acepción más tradicional: un texto es público, pero no publicado, en tanto no ha pasado por el proceso de edición, esto es, revisión por pares (principalmente) y cuidado editorial (corrección, formación). No obstante, si atendemos a la teoría de la edición que propone Michael Bhaskar el trabajo de edición consiste en dotar al contenido de: marcos, modelos (entre éstos dos se encontrarían las tareas de cuidado editorial, pero no sólo), filtrado y amplificación, es decir, publicar está estrechamente vinculado a la tarea de dar a conocer, de difundir. Efectivamente, en los preprints no hay un trabajo de filtrado (que en edición académica es, principalmente, la tarea de revisión por pares sea ciega o abierta, aunque también el cuidado editorial), pero la propia configuración de los repositorios permiten tareas de amplificación (además de proporcionar marcos, es decir, formas de experimentar el contenido) pues los metadatos y la interoperabilidad hacen que el contenido sea visible y encontrable (trazabilidad y persistencia, mencionan ustedes). En síntesis, para hablar de publicación debe considerarse siempre las tareas de difusión y apropiación del contenido (con ello, se considera la edición no sólo desde quien emite, sino también a quien recibe el contenido: los lectores), ello vuelve más problemático cómo clasificar un material que "sólo es colgado" por el autor, pero que encuentra lectores. En todo caso, más que una reflexión teórica sobre el tema, más adelante plantearé cómo esta característica sí tiene implicaciones en el paradigma de la ciencia abierta, así como preguntas que los editores debemos plantearnos cómo resolver.