En la música, la narrativa puede ser tan poderosa como en cualquier otra forma de arte. Un relato sonoro bien construido puede evocar emociones, crear imágenes mentales y llevar al oyente en un viaje emocional. Esto es especialmente importante en géneros como la música clásica, el jazz y el rock progresivo, donde la estructura y la progresión son fundamentales.
Las narrativas musicales evocan emociones, crean imágenes.