El texto subraya la importancia de la estrategia de comunicación como un proceso de largo plazo para construir una imagen empresarial sostenible y creíble. Este enfoque estratégico requiere coherencia entre los mensajes emitidos y la realidad de la organización, rescatando elementos diferenciadores ya existentes y potenciándolos. A pesar de que algunos directivos puedan cuestionar la necesidad de una visión a largo plazo, el autor argumenta que las empresas buscan permanencia en el tiempo, y por tanto, la consistencia de los mensajes es clave para generar confianza. De esta manera, la estrategia de comunicación se convierte en un pilar fundamental para el desarrollo organizacional sostenido.