Si copiamos una respuesta de una IA sin revisar las fuentes, podemos terminar ayudando a que una información falsa se publique, se replique y después sea tomada como verdadera por otras personas o incluso por otras inteligencias artificiales.
Por eso creo que el uso de estas herramientas debería estar acompañado siempre por la verificación, la búsqueda de las fuentes originales y nuestra propia capacidad de análisis.