Sin embargo, lo azaroso del dibujo conformaría, al final, una arquitectura ordenada regida por una trama regular de 5x5 m que serviría de base para la disposición de envolventes con directrices diagonales. Es decir, el aparente caos que permite la anhelada diversidad tipológica al interior está regido por un orden cartesiano que hizo posible su construcción.
Esta parte resulta interesante porque muestra que los dibujos de Renaudie, aunque parezan desordenados , no era solo porque sí. Detrás de las líneas diagonales y de la apariencia extraña existía una estructura regular de 5 × 5 metros que permitía llevar el proyecto a la realidad. Esto demuestra una de las ideas centrales del artículo: la complejidad de sus dibujos no significa ausencia de orden, sino que busca combinar diversidad y organización.