La combinación de educación y desarrollo comunitario puede abordar desafíos más allá de las herramientas técnicas y contribuir a un avance significativo en la ciencia y la sociedad.
La educación es fundamental para empoderar a las personas con conocimientos y habilidades. Al proporcionar formación y concienciación, podemos abordar desafíos complejos y fomentar prácticas informadas. En el contexto científico, la educación sobre prácticas reproducibles, ética y metodologías sólidas es esencial para mejorar la calidad de la investigación. La colaboración y el trabajo conjunto en comunidades son esenciales para resolver problemas sistémicos. El desarrollo comunitario implica la participación activa de diversos actores (investigadores, instituciones, organizaciones) para identificar soluciones, compartir buenas prácticas y crear un entorno propicio para la innovación y el cambio.
Esto se puede notar en el caso de https://www.erpe.org.ec/