the civic hackathon violated the very conventions of hackathons. It had “no hacking” in the traditional sense of creating or modifying working software. This curious disappearing act of code in hackathons over the last several years was controversial among programmers. Thea Aldrich of Random Hacks of Kindness wondered aloud when I interviewed her in 2013, “don’t community organizers already have ways to engage politically?” To Thea “civic hacking” was a form of civic engagement particular to the technically adept.
En el Data Week tratamos de crear capacidad a través de la técnica, y recibimos distintas clases de experticia, si bien el encuentro está todavía muy centrado en el código y lo escritural y en una manera particular de hacerlo (live coding) a través de una plataforma particular (Pharo/Grafoscopio).
Si bien lo escritural amplia el espectro, el código lo acota. La combinación de los dos, produce nuevas prácticas, como ha mostrado el reciente esfuerzo frente al Manual de Periodismo de Datos.
Enfocarnos en un lugar, permite ampliar otros e incluso brinda a comunidades técnicas, nuevos aprendizajes. En algunos ediciones del evento, se ha charlado de descentrar el encuentro sobre el código y traer otros problemas a la mesa