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  1. Apr 2018
    1. en este punto quizá sea importante recabar la opinión de las y los empleados sobre las condiciones laborales que están influyendo en el detrimento de su salud laboral o que podrían potenciarla, para fomentar esa sensación de control sobre su propia salud que genera el empoderamiento

  2. Mar 2018
  3. Feb 2018
    1. . By specifying representation as a value and highlighting connections between transparency and technology we can design ICTs for democracy

      Me gusta esta idea: Diseño de tecnologías para la democracia.

    1. La pregunta sigue siendo, sin embargo, cómo hacer explícita la política onto-epistémica de la traducción que ocurre entren mundos bajo condiciones de conexión parcial que son, al mismo tiempo, relaciones asimétricas
    2. ‘existir por fuera del diseño’ es una posibilidad ya históricamente inviable, al menos por el momento.

      El diálogo de materialidades también puede implicar un diálogo de mundos.

    3. Los llamados pueblos ‘tradicionales’ no tienen ningún problema en vivir con esta certeza. Para los kogui de la Sierra Nevada de Santa Marta cada acto de vivir es un acto de tejer —uno teje la vida en el pensamiento tanto como en la tierra y, desde luego, en la resistencia; de hecho, es en el telar donde se unen los elementos del mundo—. Los kogui viven con la convicción de que su tejido es esencial para el equilibrio del universo. En la tradición fanti-ashanti del Golfo de Benin el dios/diosa araña bisexual Anansi teje sin cesar la vida a partir de sus propios recursos materiales y cognitivos (Lozano 2015; Arocha 1999). En el continente americano sus hilos unen África y América y en el Pacífico colombiano se dice que Anansi ha creado la selva fractal y los serpenteantes estuarios con hilos que sacó de su vientre. Ella/él continúa vinculando cada recién nacido con el territorio a través de la práctica de la ombligada, que en el Pacífico llevan a cabo las parteras. Lozano (2015) piensa que Anansi es una metáfora de la supervivencia y la autosuficiencia; por esta razón, las parteras, además de ser practicantes de la re-existencia y lideresas espirituales, también son imaginaciones insurgentes. Así luchan estos mundos relacionales para perseverar como los mundos que son, incluso ante los ataques más feroces
    4. Esta especie de ‘diseño anti-industrial’ —o, más bien, esta forma de provincializar el diseño industrial como una posibilidad entre muchas— propone diseños para la convivialidad.
    5. Aunque cada grupo o entramado socionatural tiene que abordar este proceso a partir de sus propios recursos y circunstancias históricas, ningún grupo en particular tiene toda la arquitectura onto-epistémica para lidiar con la hidra de la modernidad capitalista patriarcal. En muchos casos los diseñadores podrán apoyarse en, y ayudar a catalizar, las transiciones emergentes en sus propios espacios y lugares a través de prácticas de diseño situadas
    6. Tal vez, en última instancia, este esfuerzo fue mi intento imperfecto para hacer una declaración político-ontológica, aprovechando los espacios ultra diseñados de aquello que llamamos la academia, el libro y el proceso de pensamiento.

      Interesante ver cómo usa espacios hiperdiseñados para deconstruir el diseño.

    7. La creación de arte y nuevos medios de comunicación para las transiciones, incluyendo: el arte del performance (incluso el que se hace sobre no humanos, por ejemplo, sobre cómo ‘liberar’ los suelos agotados o destruidos por la caña y la ganadería y traerlos de vuelta a la vida); música y danza p
    8. . El diseño mismo se convierte en un proyecto en transición y se une a otros proyectos teórico-políticos que buscan enriquecer nuestro entendimiento de la vida y de lo humano.
    9. Además de los cambios en la forma de pensar, por lo tanto, uno podría esperar la creación de habilidades apropiadas para la tarea que enfrentan los diseñadores para la transición.
    10. Una de las teorías fundamentales abrazadas por el diseño para la transición es la ‘teoría de los sistemas vivos’, un cuerpo de conocimiento que explica la dinámica de auto-organización, emergencia y resiliencia que tiene lugar dentro de los sistemas naturales y sociales. La decisión de privilegiar este cuerpo de pensamiento es clarividente ya que, aunque es fundamental para muchos DT (e.g., Macy, Goodwin, Laszlo, la IGT), sigue siendo relativamente marginal dentro de las ciencias de la vida y está prácticamente ausente de las teorías de cambio social ya establecidas en las ciencias sociales y las humanidades, con pocas excepciones
    11. Cualquiera que sea la categoría adoptada —‘diseño de transición’, ‘diseño para la transición’,‘diseño para la innovación social’— hay un entendimiento común de que las transiciones son emergentes y plurales.

      La idea expresada en la tesis sobre abrir el código fuente como manera de facilitar los procesos de recombinación, favorecería ese diseño para las transiciones.

    12. Las ideas sobre emergencia, auto-organización y autopoiesis(capítulo siguiente) pueden ser elementos importantes para repensar las teorías del cambio social (
    13. Este espacio ya está siendo poblado por muchas diminutas islas de transición en las que la insostenibilidad y la desfuturización son mantenidas a raya. Pero todavía hay un largo camino por recorrer hasta que tales islas den lugar a los nuevos continentes donde la vida puede volver a florecer.

      De las islas a los archipiélagos, a los continentes.

    14. ‘cero mundos destruidos’

      Este será el objetivo más difícil, cuando siempre hemos estado en dinámicas de ocupación ontológica, confrontación y destrucción de mundos.

    15. El buen vivir es definido como una visión holística y des-economizada de la vida social, “constituye una alternativa aldesarrollo y representa una respuesta potencial a las críticas sustanciales del post-desarrollo” (Gudynas y Acosta 2011: 78). Muy sucintamente,13 el buen vivir (BV) surgió de las luchas indígenas articuladas con las agendas de cambio social de campesinos, afrodescendientes, ambientalistas, estudiantes, mujeres y jóvenes. El BV cristalizó en las recientes constituciones de Ecuador y Bolivia, en las que “se presenta como una oportunidad para la construcción colectiva de una nueva forma de vida” (

      [...] Los debates sobre la forma que podría tomar en contextos urbanos modernos y en otras partes del mundo, como Europa, están empezando. El decrecimiento y el BV podrían ser ‘compañeros de viaje’ en este empeño.

      ¿Cómo se pueden articular estas tradiciones y busquedas Sur a Sur? Ejp: LabSurLab y otras redes e iniciativas articuladoras de espacios hacker y maker desde el Sur.

    16. El desarrollo continúa siendo uno de los principales discursos y aparatos institucionales que estructuran la insostenibilidad y la desfuturización. Es crucial que los diseñadores para la transición resistan la fuerza intelectual y emocional de este imaginario, más aún ahora cuando ‘la comunidad internacional’ se prepara para otros quince años de prescripciones de políticas sosas, autointeresadas y perjudiciales, esta vez bajo el rubro de los llamados ‘indicadores de desarrollo sustentable’.

      [...] los críticos culturales en muchas partes del mundo comenzaron a cuestionar la idea del desarrollo. Argumentaron que el desarrollo es un discurso de origen occidental que operaba como un mecanismo poderoso para la producción cultural, social y económica del Tercer Mundo

    17. En el Norte las características de la edad por venir incluyen el post-crecimiento, lo post-materialista, post-económico, post-capitalista y post-humano; en el Sur se expresan en términos de post-desarrollo, lo no liberal, post/no capitalista, biocéntrico y post-extractivista

      ¿Grafoscopio cómo se ubica en esta relación Sur-Norte? Hablamos y actuamos desde los bienes comunes, en un hackerspace ubicado en el Sur Global, y operamos sobre políticas altamente contextualizadas, pero como parte de movimientos contrahegemónicos.

      Véase: https://hyp.is/G5-LPAoMEeieHG-HNVLB6Q/maestriadesarrollo.com/sites/default/files/publicaciones/autonomia-y-diseno-arturo-escobar-ok.pdf

    18. . La ICT tiene conexiones directas con los movimientos de intelectuales y activistas en torno a las nociones de ‘decrecimiento’ y la defensa de los comunes. La ICT, el decrecimiento y los comunes en conjunto constituyen un espacio unificado para el futuro desarrollo de la teoría y la práctica del diseño para la transición. En la siguiente sección voy a proponer unconjunto similar de nociones provenientes de América Latina, incluyendo el post-desarrollo, el buen vivir, los derechos de la naturaleza y las transiciones al post-extractivismo como espacios importantes para profundizar el diseño para la transici

      ¿Cómo esto podría experimentarse desde escalas locales, en un hackerspace, barrio o pequeña ciudad tensionada por el crecimiento, como Cajicá?

      Una de las posibilidades sería transparentar el discurso y acción política en pequeñas ciudades y barrios a partir de las prácticas ocurridas desde el hackerspace y/o la biblioteca pública., extendiendo y conectando lo que ocurre en los planos simbólicos y del código, con los de los planos físicos y el diálogo cotidiano. Los Data Selfies son un prototipo en esa línea.

    19. cuatro pilares que mantienen en su lugar el relato que necesita ser reemplazado (gobiernos, corporaciones, universidades y religiones)
    20. Todo diseño es para ‘uso’ enactivo (pero no involucra sólo ‘usuarios’); produce eficacia operacional (pero no ‘utilidad’); fomenta la autopoiesis de las entidades vivas y de los conjuntos heterogéneos de vida; es consciente de vivir en el pluriverso.
    21. Ofrece caminos para una (mayor) conciencia y para ontologías de compasión y de cuidado
    22. En la creación de ámbitos de conversaciones para la acción pasa, necesariamente, del diseño a la experiencia y viceversa (a través, por ejemplo, de la creación de prototipos y de análisis de escenarios). Se pregunta hasta dónde la creación de nuevos diseños permite la emergencia de mejores dominios de interpretación y de acción (
    23. No tiene que ver con ‘la expansión de la gama de opciones’ (libertad liberal) sino que busca transformar los tipos de ser en los que deseamos convertirnos. En este sentido no es liberal y es, potencialmente, no capitalista o post-capitalista ( J.K Gibson-Graham 2006, 2013; Capítulo seis para enfoques latinoamericanos sobre lo no-liberal).
    24. Reconoce que todo diseño crea un ‘mundo dentro del mundo’ en el que somos, simultáneamente, diseñados y diseñadores. Todos somos diseñadores y todos somos diseñados.
    25. . Por último, hay mucho énfasis compartido en la necesidad de imbuir la enseñanza del diseño con herramientas para la reflexión ontológica para que los diseñadores sean conscientes de su situacionalidad en las ecologías para las que diseñan.

      ¿Cómo esta investigación puede informar nuevas prácticas educativas en la formación de diseñadores, particularmente, desde el Sur Global (específicamente en la Universidad de Caldas) y en diálogo con otras modernidades, discursos y prácticas contrahegemónicas y futurizantes?

    26. el diseño ontológico tiene como objetivo contribuir a un entendimiento relacional de lo material porque apunta a desmaterializar la sociedad a través de una nueva conciencia de la materialidad y porque innova con nuevas formas para que la sociedad pueda ‘autoabastecerse’. Esto también implica una renovada atención a la práctica (incluyendo la articulación del diseño y la etnografía); una recuperació

      de la agencia de las cosas, su ‘materialidad vibrante’, a diferencia del supuesto carácter inerte de los ‘objetos’ (e.g., Bennett 2011); una resituación de lo material en el metabolismo de la economía (producción y consumo), como nos enseña la economía ecológica; y una reintegración del diseño dentro de entramados lugarizados más amplios.

    27. Esta metafísica es sustituida por una ontología en la que los humanos no ‘descubren’ el mundo sino que lo constituyen, ya sea a través de la enacción (Varela), el lenguaje (Winograd y Flores), las mallas y tejidos (Ingold) o la ineluctable proyección y articulación con las cosas (e.g., Fry, Willis, Tonkinwise). Las diversas lecturas representan diversos intentos por desarrollar enfoques no dualistas del conocimiento, la cognición y el diseño. De esta manera también van más allá de la crítica hacia formulaciones alternativas.
    28. implica una concepción expandida del ser y podría fomentar un tipo de pensamiento de diseño y la creación de prototipos que encarnen lo nuevo que está emergiendo o quiere emerger. Este tipo de presenciación, como argumentan los autores, es propicio para un espacio de transición donde nuevos tipos de ‘practicantes de primera línea’, que operen desde posibilidades de futuro genuinas, aprovechen las configuraciones socio-naturales emergentes y donde la gente pueda crear nuevas conexiones comunales. Dichos profesionales de primera línea se darían cuenta de que «el verdadero poder surge de reconocer los patrones que se están formando y de ubicarse en ellos» (Scharmer 2009: 32). Abordarían, sin ambigüedad, el juicio de Varela de que la ciencia moderna no entiende la experiencia —ahondando en la experiencia (de forma no dualista) como una verdadera fuente para el diseño—. Su marco comprende una serie de etapas (desde descargar, ver y sentir lo nuevo hasta la presenciación, la cristalización, producción de prototipos y ejecución) que implican ‘dejar ir’, ‘dejar llegar’, enactuar y encarnar lo emergente. Estos cambios tienen lugar dentro de un espacio social de creación (presenciación) y destrucción (‘ausenciación’) colectivas que requiere una transformación personal significativa hacia modos de ser más relacionales.
    29. . En algunos casos en relación con la agencia se invocan el arte, la artesanía (craft) y una imaginación renovada para la creación de objetos que nos convoquen, más que simplemente de objetos sin vida.
    30. “la clave de la sustentabilidad radica en las verdades prácticas que cada uno de nosotros descubre en la vida cotidiana y que contribuyen a las actividades colectivas de nuestra cultura”

      Estas verdades prácticas que nos reconfiguran a nosotros y nuestras instituciones, puede ser descubiertas también en espacios contrahegemónicos y conviviales, como los hackerspaces.

    31. Los resultados del diseño ontológico modernista y la complejidad de la agencia de lo que nos diseña quizás pueden ser vistos más claramente en las ciudades
    32. una de las consecuencias más importantes en términos del diseño de la modernidad ha sido la supresión sistemática, y no pocas veces la destrucción, de mundos no modernos. “Dicho de una manera más contundente —afirma Fry— [la modernidad] no sólo robó el futuro a la gente que dañó y explotó sino que puso en marcha un proceso que negó el futuro y desfuturizó lo nacido y lo por nacer” (2015: 23). Pensar decolonialmente este asunto indica una crítica de la noción de un mundo hecho de un solo mundo y, por el contrario, defiende la idea de que “aunque el planeta es singular el mundo es plural —porque está formado y visto en diferencia—, como nosotros”
    33. Al crear nuevos artefactos, equipos, edificios y estructuras organizativas intenta especificar, con antelación, cómo y dónde se mostrarán las rupturas en nuestras prácticas cotidianas y en las herramientas que utilizamos, abriendo nuevos espacios en los que podemos trabajar y jugar. El diseño con orientación ontológica es, necesariamente, reflexivo y político; reflexiona sobre la tradición que nos ha formado pero imagina transformaciones aún no realizadas de nuestras vidas en sociedad. A través de la emergencia de nuevas herramientas llegamos a una conciencia cambiante de la naturaleza y acción humanas; esto conduce a nuevo desarrollo tecnológico. El proceso de diseño es parte de esta “danza” en la que se genera nuestra estructura de posibilidades
    34. Las rupturas son momentos en los que se interrumpe el modo habitual de ser-en-el-mundo; cuando ocurre una descomposición de este tipo nuestras prácticas consuetudinarias y el papel de nuestras herramientas en su mantenimiento quedan expuestas y aparecen nuevas soluciones de diseño;

      [...] avanzan hacia una perspectiva de interacciones sociales modeladas y contextualizadas —es decir, una perspectiva que destaca nuestra participación activa en ámbitos de interés común

      Al proponer nuevas metáforas y artefactos (cfg: [artículo][gf-primer-articulo]) se instauran estas rupturas metodológicas.

      [gf-primer-articulo]: http://mutabit.com/repos.fossil/grafoscopio/doc/tip/Docs/Es/Articulos/Libertadores/bootstrapping-objeto-investigacion.pdf

    35. Sentir y aferrarse a una desarmonía en el espacio revelador de cada quien, incluso contra el sentido común, no se logra de manera efectiva siguiendo el hábito cartesiano de alejarse del problema para analizarlo; por el contrario, cuando se necesita un cambio significativo “entonces las desarmonías serán del tipo situacional no estándar que suele ser soslayado por el sentido común y la teoría [abstracta]” (Spinosa et al. 1997: 23-24) y en estos casos lo que se requiere es involucramiento y experimentación intensos.4 Esto resuena con una filosofía del diseño que enfatiza prácticas de investigación de diseño comprometido, experimentales y abiertas, incluyendo la creación de prototipos y la construcción de escenarios con esta característica.
    36. . Todas las culturas, a su juicio, sin embargo, encuentran los medios para responder a las patologías del aislamiento, para desaislarse de diversas maneras, por así decirlo, incluso a través de la religión (Nandy 1987: 102-109). Al reflexionar sobre la construcción de sociedades no opresivas que no caigan en nuevos órdenes opresivos, Nandy insiste en la necesidad de tener en cuenta las ‘visiones de los débiles’, sus nociones de una buena sociedad y un mundo deseable y sus críticas contra la uniformidad creada por la racionalidad dualista;
  4. Jan 2018
    1. Es importante destacar que ninguno de los autores que estoy revisando está llamando a un rechazo total de la racionalidad cartesiana ni de la razón centrada en el sujeto, tan discutidas por los filósofos intramodernos de la modernidad (e.g., Habermas 1987); más bien, piden el debilitamiento de su posición dominante y el desplazamiento de su centralidad en el diseño del mundo y nuestras vidas. Est

      [...] la práctica de la transformación realmente tiene lugar en el proceso de enactuar otros mundos/prácticas —es decir, en un cambio radical de las formas como encontramos cosas y personas (e.g., Spinosa et al. 1997)—, no sólo en teorizarlos. Además, en estas críticas encontramos pistas hacia este camino, ya sea que la práctica renovada sea budista, ecológica, política, decolonial o desde un enfoque reimaginado del diseño.

      Seguramente los detractores encontrarán que no ocupar el centro es casi una forma de negación. Este trozo aclara que de eso no que se trata.

      Por otro lado, las materialidades nuevas, pero cercanas a lo logocéntrico, pueden facilitar la transición hacia la repolitización y lo enactivo como formas de reflexión. Ver: https://hyp.is/mpjAWgXgEeitIDstH5w0ew/maestriadesarrollo.com/sites/default/files/publicaciones/autonomia-y-diseno-arturo-escobar-ok.pdf

    2. La pregunta que tendremos que hacernos de forma cada vez más refinada es si podemos imaginar y crear formas alternativas de ser, hacer, y conocer sin perder la capacidad de entender y maniobrar hábilmente en los meandros de la constelación moderna de ciencia, real, individuo, y economía. Se necesitaría una transformación ontológica relativamente profunda de nuestra parte para alcanzar esta meta.

      El hacktivismo puede ser una manera de explorar dicha maniobrabilidad desde lo relacional, pues a pesar de estar basado en premisas de ciencia y técnica racionalista, no renuncia a su caracter relacional, crítico, ni político.

    3. la invención de algo llamado ‘la economía’ como un dominio independiente de pensamiento y acción ligado a otra poderosa ficción, el mercado autorregulador —con la ciencia económica supuestamente a cargo de decirnos la verdad al respecto—.9 Aunque es posible que la economía neoliberal haya sido sacudida hasta la médula por la crisis financiera de 2007-2008, el imaginario económico en términos de individuos que realizan transacciones en los mercados, la producción, el crecimiento ilimitado, el capital, el progreso, la escasez y el consumo continúa sin obstáculos. Co

      [...] "el futuro está siendo masacrado en el matadero del crecimiento económico” [...] La desnaturalización de la economía es un área de trabajo crítico activo, por ejemplo, en la imaginación de economías diversas (Gibson-Graham 2006) y de economías sociales y solidarias (sobre todo en América Latina; e.g., Coraggio et al., eds. 2013; Coraggio y Laville, eds. 2014) más allá de la economía capitalista o en las propuestas de decroissance (decrecimiento) en Europa y de alternativas al desarrollo en América del Sur. [...] “los marginados por la sociedad económica en la era del desarrollo están cada vez más dedicados a marginar a la economía” (2009: 20). Descentrar a la economía de la vida social y ecológica es una condición esencial de todo activismo y diseño para la transición. Esto se expresa con claridad, por ejemplo, en muchas experimentaciones actuales con la relocalización de la producción de alimentos y energía.

      En el proyecto Ceptr hablan de productos con apellidos, vinculados a sistemas de producción en lugar de bienes fiduciarios. Una libra de carne o arroz, dejan de ser sólo eso, para convertirse en orgánicos, producidos localmente y de productor conocido.

      Ese camino a la trazabilidad y transparencia puede darse en el caso de Grafoscopio con la forma como deconstruimos los datos, la escritura y la publicación.

    4. ¿qué haría falta para que los diseñadores operaran sin una visión puramente objetivista y única de lo real?; ¿para que abrazaran la idea de que las prácticas del diseño también pueden contribuir a crear múltiples sentidos de ‘lo que existe’?; ¿para que tomaran en serio la idea de que la realidad es un flujo constante y continuo de formas e intensidades de todo tipo? V
    5. Esta ausencia de un yo, sin embargo, no implica poner en duda la estabilidad del mundo ni sus regularidades y coherencias (más sobre esto más adelante). Lo que significa es que tenemos que abandonar la idea de un mundo que tiene un suelo fijo y definitivo junto con la idea de un yo personal.

      ¿Es decir que el mundo, su regularidades y coherencias son estables, a pesar de que el suelo no es fijo? En ese sentido lo que sostiene al mundo no es lo que está abajo, sino lo que está al lado, de modo similar a lo enunciado por Jonas para el caso de los saberes en diseño.

    6. a relación entre el diseño, la cultura y el poder en la coyuntura actual. En retrospectiva la coyuntura fue definida en términos de la ocupación ontológica de mundos relacionales por un mundo dominante, por un lado, y por las limitaciones de la teoría social moderna y las ciencias modernas para proporcionar soluciones convincentes a los problemas perversos o más difíciles de asir actuales, por el otro. Como he mostrado es posible encontrar elementos para responder a estos desafíos en varias tendencias académicas, incluyendo la antropología, el desarrollo, el humanitarismo, la ecología y ontología política y las teorías feministas. También es posible encontrar apoyo conceptual y político para esta tarea en las luchas y el pensamiento de grupos en resistencia a la globalización neoliberal, especialmente aquellos cuyas luchas emergen de ontologías relacionales, como en el caso de los grupos indígenas y afrodescendientes mencionados br
    7. Es por esto que pueden ser vistas como instancias de insurgencia epistémica, económica y cultural, ya que parten, y buscan preservar, prácticas ancestrales de diferencia económica, ecológica y cultural, aunque orientadas hacia su futura pervivencia como mundos particulares que son (Quijano 2016; Escobar 2008). La diferencia es, en última instancia, ontológica, y se expresa quizás de manera más clara y contundente a través de la metáfora y práctica del ‘tejido’, que sirve de principio de vida y principio organizativo, co

      [...] estas experiencias enactúan, en mayor o menor grado, toda una ontología política con sus luchas territoriales, que servirá de trasfondo a la discusión sobre autonomía comunalidad y diseño [...] La cuestión clave para el diseño es si es siquiera posible pensar en una praxis de diseño bajo condiciones de ocupación ontológica. Esta cuestión es de suma importancia teniendo en cuenta que la ocupación es un fenómeno mundial que se agudiza, dado que los territorios de muchos grupos se han convertido en reservas para el capital global extractivista.

    8. Tanto los planes de vida y las economías propias como la defensa del territorio son estrategias de lugarización, es decir, de la pervivencia del tejido de la vida en el lugar y la comunidad, y por tanto en la diferencia, en contra de la pretensión capitalista homogeneizante de transformar a todos los pueblos en ciudadanos economizados y des-lugarizados. Encontraremos la importancia del lugar en

      las visiones de diseño para la transición y para la innovación social. Como veremos más adelante, el correlato de la lugarización de la acción social, cultural y económica es la autonomía.

      Cómo se conforman esas redes de territorios, en medio de poderes hegemónicos como los de las corporaciones, el estado y el mercado. ¿Cómo otras economías circulares y otras prácticas conviviales nos permiten escalar esta visión de mundo hecho de muchos mundos?

    9. Frecuentemente el desarrollo y el diseño para el desarrollo reciclan representaciones colonialistas, por ejemplo, la idea de que “África tiene poco que ofrecer pero mucho que recibir” (Pereira y Gilette 2015: 118), lo cual invisibiliza la increíble recursividad de los africanos y sus saberes encarnados en prácticas artesanales que coexisten con las tecnologías modernas, mientras que refuerzan las narrativas de salvación global en relación a África. Una perspectiva decolonial sobre el desarrollo es esencial para acercarse al co-diseño con grupos subalternos para que fortalezcan, pero no socaven, su autonomía colectiva. Solo
    10. a partir de una consideración seria de la acendrada geopolítica del conocimiento que sostiene al desarrollo, podrán los diseñadores actuar con conciencia crítica en mundos profundamente desiguales si en realidad desean trabajar acompañando a los grupos más negativamente afectados por los diseños modernos.
    11. Uno de los principales hallazgos de Karim es que los préstamos contribuyen, de manera directa e indirecta, a socavar los mecanismos comunales de autosuficiencia, precisamente lo que necesita ser fortalecido desde una perspectiva de diseño autónomo
    12. No estoy abogando por adoptar, sin cuestionamiento, el diseño humanitario. La aplicación de experticia y tecnología Occidental para resolver los problemas del desarrollo privilegia soluciones foráneas, tecnológicas y usualmente comerciales a expensas de la acción política o práctica local. De esta manera el diseño humanitario constituye una continuación de lasintervenciones modernistas del desarrollo y también muestra su predilección por las fuerzas globales del mercado. Sin embargo [...] el diseño humanitario puede empezar a crear figuras de desarrollo alternativo dentro del aparato existente. Reconoce el desorden y la complejidad de cualquier proyecto de cambio y recomienda proceder con cautela (20
    13. Por más de seis décadas los discursos y estrategias del desarrollo han perpetuado la idea de que gran parte de África, Asia y América Latina es ‘subdesarrollada’ y que es deber de los gobiernos e instituciones ayudarles a que se ‘desarrollen’ y ‘modernicen’. Ya ha sido suficientemente analizado por qué este sueño se convirtió en una pesadilla para muchos. El discurso del desarrollo, junto con el inmenso aparato de saber-poder que creó (desde el Banco Mundial hasta las agencias nacionales y locales de desarrollo en todo el ‘Tercer Mundo’, las ONG, etcétera), se convirtió en un mecanismo eficiente para la producción económica, social y cultural de Asia, África y América Latina de formas particulares (

      [...] Con base en una década de trabajo con Médicos sin fronteras, Redfield analiza el nexo de racionalidad moderna, secularismo, capitalismo y colonialismo que constituye el trasfondo cultural y político de la ayuda humanitaria.

    14. Las discusiones sobre la relación entre el diseño y la política reflejan el hecho de que el diseño se ha convertido en una fuerza política y material formidable; el corolario es si el diseño es o puede llegar a ser un sitio prometedor para la transformación de las culturas arraigadas del capitalismo y la insostenibilidad hacia prácticas pluriversales.

      [...] pensar en la política del diseño en relación a su capacidad para generar nuevas entidades y relaciones, «para ‘proponer’ nuevos tipos de cuerpos, entidades y sitios como políticos” (Domínguez y Fogué 2015: 7), ampliando, así, el entendimiento convencional de lo político.

      El investigador como sujeto político (cf: tesis:marco teórico)

    15. El diseño a nivel de la comunidad también se utiliza para conectar la justicia ambiental, la memoria, el performance, la materialidad (e.g., toxinas en el suelo) y la tierra y el paisaje para mantener con vida, y renovar, la larga experiencia de protesta y resistencia de una comunidad al tiempo que se reimagina su futuro, por ejemplo, en el contexto de las luchas de justicia ambiental en Estados Unidos (K
    16. tensiones inherentes en el acercamiento entre la antropología y el diseño: mientras que la orientación hacia la acción del diseño cuestiona la incapacidad de la antropología para comprometerse de manera efectiva con los actores con los cuales trabaja, la antropología deconstruye con facilidad la sensibilidad primermundista poco analizada de los diseñadores y su tendencia a reducirlo todo a una cuestión de producción y de mercados (Chin 2015: 16). A pesar de estas tensiones, la búsqueda de aprendizaje mutuo en la interfaz diseño/antropología seguirá dándose en el futuro inmediato.
    17. el encuentro entre el campo de la ecología política (en sentido amplio, el estudio de las interrelaciones entre la naturaleza, la cultura y el poder) y la preocupación creciente con la ontología (objetos, cosas, materia, lo real, inmanencia, proceso) en la teoría social post-constructivista. De esta intersección nació el campo de la ‘ontología política’ que constituye un espacio constructivo para repensar el diseño desde una perspectiva ontológica.
    18. El diseño ha tenido una existencia cómoda y celebrada dentro de lo que usualmente llamamos, de una forma despreocupada, la ‘era moderna’. Esta era, sin embargo, es una compleja constelación de procesos que co-evolucionan, incluyendo una episteme particular, un conjunto de formas sociales (entre las que el capitalismo y la colonialidad ocupan un lugar preponderante) y una arquitectura ontológica estructurada en torno a los dualismos fundadores de naturaleza/cultura y Occidente/no-Occidente. Esta formación onto-epistémica y social está en la base del diseño. Liberar al ‘hombre diseñador’ de este complejo de fuerzas para que pueda volver a jugar un papel más constructivo en la praxis del estar vivo, está íntimamente ligado con la desaparición del Hombre como centro de todo conocimiento y como medida de la vida.
    19. el diseño moderno ha sido fundamental para la creación sistemática de la insostenibilidad y la eliminación de futuros (desfuturización); también propondrá la pregunta sobre si las concepciones no dualistas del diseño podrán ser capaces de conducir a prácticas de futurización para transiciones más allá de la división naturaleza/cultura.
    20. Muchas personas consideran que la teoría de sistemas vivos es la base del diseño para la conservación, regeneración y cuidado de los sistemas naturales; estos objetivos involucran ‘sembrar’ todos los sistemas socionaturales con diversidad y crear resiliencia a través de redes inteligentes, aprovechando el potencial de autoorganización de los sistemas naturales y sociales. Algunos teóricos de la ecología van en contra de la dominancia del diseño experto y claman por [...] un proceso profundamente participativo en el que los lenguajes y las barreras técnico/disciplinarias se transformen hacia una comprensión compartida del problema del diseño. El diseño ecológico cambia las viejas reglas sobre qué importa al conocimiento y quién cuenta como conocedor. Sugiere que la sostenibilidad es un proceso cultural más que experto y que todos debemos adquirir una competencia básica en la formación de nuestro mundo [...] Durante demasiado tiempo hemos esperado que las profesiones del diseño transformen un mundo considerado como inerte de tal forma que funcione. La alternativa es tratar de catalizar, suavemente, las potencialidades de auto-diseño de la naturaleza (van der Ryn y Cowan 2007: 147, 130).

      [...] El enfoque de diseño ontológico de Ehrenfeld (2008: 21) lo lleva a concluir que la sostenibilidad puede ser posible a través del diseño, pero para que esto ocurra debe tener lugar una “convulsión cultural”. Podemos colocar esta declaración en la misma clase que las convocatorias a las transiciones civilizadoras que discutiré en el Capítulo 4. Para muchos movimientos sociales étnico-territoriales la sostenibilidad involucra la defensa de toda una forma de vida, un modo de ser-saber-hacer. Estas son algunas de las contribuciones más importantes a la red de conversaciones recurrentes que componen la crisis ecológica y los intentos por corregirla

      Quizás las primeras prácticas para ese diseño que se inspira en lo local y lo vivo pasen por dinámicas que potencien individuos y pequeñas comunidades, como el proyecto de trabajo en abierto que surgió del reciente encuentro con bibliotecas públicas.

    21. también proponen ideas creativas como el co-diseño mediante prácticas no industriales (crafting), lógicas ‘piratas’ (hacking) y el abordaje de temas difíciles relacionados con conocimientos alternativos, cuestiones políticas, y transiciones a otros modelos culturales y ecológicos para la sociedad (
    22. Se puede decir que el ‘movimiento de la casa pequeña’, en sus múltiples instancias, inauguró un nuevo vernacular infundido con conocimientos de diseño ecológico y cultural. Las formas vernáculas de diseño también pueden ser particularmente relevantes cuando participan en proyectos de diseño destinados a fortalecer la autonomía comunitaria y la resiliencia,
    23. la arquitectura ha dejado de ser una pariente pobre de la teoría social para convertirse en un importante espacio de debate sobre la globalización, la urbanización, el medio ambiente, la modernidad, los medios y la cultura digital; a menudo los arquitectos están sintonizados con acuciantes problemas sociales actuales, como la globalización y el Antropoceno (e.g., Turpin, ed. 2013), y con los problemas teóricos y filosóficos con los que tratan las ciencias sociales y las humanidades (e.g., Mitrovic 2011; Sykes, ed. 2010). Los críticos también reconocen, sin embargo, que cierto estilo de arquitectura ha contribuido a la inflación del diseño
    24. Diseñar, por lo tanto, se convierte en una práctica crítica localizada, que vincula la dimensión abierta (open source) de la tecnología con la práctica cultural del diseño.9Como lo anuncia un reciente texto sobre metodologías de diseño, este tiene lugaren términos de conocimientos, contextos, acciones, y aprendizajes situados, ya no neutrales ni universales (Simonsen et al. 2014). A partir de este debate es importante destacar la relevancia que estos diseñadores dan a las preguntas sobre el lugar, la localidad y la comunidad en su revisión de la práctica del diseño como un correctivo a la aceptación acrítica de las tecnologías digitales móviles y como una manera de redefinir su papel en la vida cotidiana.
    25. Los nuevos métodos destacan la investigación en las fases iniciales del proceso, con el diseñador como facilitador y mediador más que como experto; conciben el diseño como eminentemente centrado en el usuario, participativo, colaborativo y radicalmente contextual; tratan de hacer inteligibles y cognoscibles los procesos y estructuras que nos rodean, para inducir en los usuarios un alfabetismo ecológico y de sistemas; etcétera. Por encima de todo, volviendo a la cuestión normativa, existe un intento por construir visiones culturales alternativas como motores de transformación social a través del diseño.

      Ver Teemu Leinonen.

    26. La buena noticia, sin embargo, es que ya están sucediendo cosas más allá de lo usual en muchos ámbitos sociales, políticos y tecnológicos (como veremos más adelante, las transiciones civilizatorias ya están surgiendo); la mala noticia es que quizás no están sucediendo con la rapidez suficiente, si nos atenemos a los criterios de científicos y activistas del cambio climático

      o con el grado de propósito requerido. Más preocupante aún, la mayor parte de las políticas de diseño que continúan a nivel de la economía y el Estado descansan, cómodamente, en el mismo orden epistémico y cultural que creó los problemas que buscan resolver. Por eso una de las cuestiones más importantes que tiene que abordar el pensamiento radical del diseño es cómo ir más allá de las aporías causadas por el hecho de que enfrentamos problemas modernos para los cuales no existen soluciones modernas (Santos 2014).

      ¿Podríamos, de modo casi que paradójico, acelerar el diseño para las transiciones? Por supuesto, esto no tendría que ver con las dinámicas angustiantes del aceleracionismo de la singularidad y otras maquinaciones, sino con brindarnos infraestructuras y prácticas potentes que nos conecten y articulen a escalas más complejas para un mundo más humano.

      Algo similar a lo que hacemos en los Data Rodas y Data Weeks, con Grafoscopio, en los que un pequeño grupo de activistas puede editar obras completas y complejas en dos fines de semana, y aumentar la capacidad de enunciación y apertura de aquello que crea y construir sobre lo construido.

      Allí puede haber una clave sobre cómo acelerar la transición, cambiando de modelos epistémicos hacia ideas sobre bienes comunes soportados por infraestructuras comunitarias y de bolsillo. El tema es cómo escalar esto.

    27. el mundo contemporáneo puede ser considerado como un fracaso masivo del diseño, sin duda el resultado de determinadas decisiones al respecto, ¿podemos diseñar nuestra salida de la crisis?
    28. El diseño está inextricablemente ligado a las decisiones sobre el tipo de vidas que vivimos y los mundos donde las vivimos; estas son cuestiones normativas que la academia usualmente rehúye, dada su predilección por la neutralidad: “La pregunta que los humanos debemos enfrentar dice Maturana, [a quien recurriré en secciones posteriores] es qué queremos que pase con nosotros, no una cuestión de conocimiento o de progreso”
    29. El diseño hasido, sin duda, una tecnología política fundamental de la modernidad. Con el pleno desarrollo de la revolución industrial a mediados del siglo XIX el diseño industrial empezó a destacarse como campo. La famosa exposición Crystal Palace de Londres en 1851 y las ferias mundiales posteriores, se convirtieron en vitrinas de diseños que incorporaron los logros tecnológicos y culturales de la época (Stocking 1987; Burdek 2005). Estas ferias, por supuesto, mostraron vívidamente al público asistente que no todos los pueblos del mundo habían alcanzado el mismo nivel

      de "desarrollo".

    30. El capítulo termina discutiendo si existe o no un campo de estudios críticos de diseño —que pudiera estar surgiendo en la intersección de la teoría social crítica y los estudios de diseño
    31. Una pregunta clave es: ¿cómo se diseña para un mundo complejo? En lugar de seguir llenando el mundo con cosas, ¿qué estrategias de diseño nos permitirían —a los humanos— tener vidas más significativas y responsables con el medio ambiente (Thackara 2004)? El hecho de que todos vivimos, cada vez más, dentro de un ‘complejo de diseño’ significa que el diseño se ha convertido en “una categoría más allá de las categorías”

      Quizás diseñar para la complejidad implique reconocer el diseño en abierto, con sus ciclos de realimentación constantes y entregas parciales, pero continuas y progresivas. El código fuente de lo que diseñamos tiene que estar abierto, para alentar la bifurcación y construcción conjunta, lo cual implica prácticas e infraestructuras asociadas a ejercer dichas posibilidades.

    32. Pensar en la relación entre diseño y futuro hace eco al llamado a ‘desplegar las capacidades políticas del diseño’, es decir, ir contra la tendencia analítica en los estudios críticos del diseño a examinar, principalmente, cómo a través de su propia materialidad el diseño despliega tipos particulares de poder en los cuerpos, los espacios o los objetos para centrarse, en cambio, en la capacidad del diseño para ampliar la gama de posibles formas de ser a través de nuestros cuerpos, espacios y materialidades
    33. ante la destructividad naturalizada que ha acompañado el Antropoceno y ante la aparición de lo artificial como el modo ineluctable de la vida humana, necesitamos oponer el cultivo de modos de devenir cualitativamente nuevos a través del potencial futurizante ofrecido por lo artificial. En este caso ‘posibilidad’ significa “la negociación con la realidad y no una escalada de lo que es”
    34. El diseño crítico es un pensamiento crítico traducido a la materialidad. Se trata de pensar a través del diseño en lugar de a través de las palabras y usar el lenguaje y la estructura del diseño para relacionarse con la gente [...] Todo buen diseño crítico ofrece una alternativa a cómo son las cosas
    35. na vez más nos enfrentamos a uno de los temas claves de este libro: ¿puede el diseño desprenderse de su arraigo en las prácticas modernistas de insostenibilidad y desfuturización y reorientarse hacia otros compromisos, prácticas, narrativas y enacciones ontológicas? Más aún, ¿puede el diseño formar parte del conjunto de herramientas para la transición hacia el pluriverso? ¿Qué tiene eso que ver con el diseño de herramientas, interacciones, contextos y lenguajes de manera que cumpla con el principio de todo diseño ontológico relacional de cambiar la forma como tratamos con nosotros mismos, las cosas y los seres para que la futurización sea posible
    36. Esta posición ética implica una racionalidad técnica alternativa; como veremos, resuena con el énfasis de los movimientos sociales en la ancestralidad como base para la autonomía y de los diseñadores de transición en la futuralidad, o creación de futuros que tengan futuro, como principio fundamental del diseñ
    37. Además de su sentido clarividente, lo que las hace particularmente apropiadas para pensar en las transiciones, tienen el valor adicional de encarnar una imaginación de diseño disidente.
    38. ¿Los nuevos diseñadores podrían ser considerados como activistas de transición? Si así fuera tendrían que caminar de la mano con quienes están protegiendo y redefiniendo el bienestar, los proyectos de vida, los territorios, las economías locales y las comunidades en todo el mundo. Estos son los emisarios de la transición hacia formas plurales de hacer el mundo.
    39. La inspiración para esta propuesta viene de la idea de que la autonomía es la característica más fundamental de lo vivo; en la jerga de Maturana y Varela, que explico en los capítulos 3 y 6, la autonomía es la clave de la autopoiesis o auto-creación de los sistemas vivos. Esta idea servirá de ancla parcial para proponer una práctica particular y una forma de pensar sobre la relación entre el diseño, la política y la vida, que llamaré ‘diseño autónomo’.
    40. El diseño ontológico surge de una observación aparentemente simple: que al diseñar herramientas (objetos, estructuras, políticas, sistemas expertos, discursos, incluso narrativas) estamos creando formas de ser. Una idea clave en este sentido es lo que Anne Marie Willis ha llamado “el doble movimiento de diseño ontológico” (2006), a saber, la toma de conciencia de que diseñamos nuestro mundo y que, al hacerlo, nuestro mundo nos diseña —en pocas palabras, que el diseño diseña—

      Este texto está relacionado con la pregunta central de mi tesis, cómo cambiamos los artefactos que nos cambian, dualidad de la modificación recíproca entre comunidades y artefactos, es decir, que el diseño diseña.

      El marco teórico también se aproxima, desde la crítica a Jonas a la dualidad estructura agencia y la posibilidad humana de cambiar los artefactos e instituciones que nos humanizan de maneras particular, es decir de elegir otras formas de ser humano en y con el mundo.

    41. Sin embargo, las reflexiones sobre el diseño por parte de sus teóricos y practicantes en la última década,

      [...] El diseño, en suma, “se ha vuelto demasiado importante como para dejarlo en manos de los diseñadores” (Brown 2009: 8). Todo lo anterior requiere nuevos métodos, enfoques y formas de pensar —un nuevo “pensamiento de diseño” (Brown 2010; Cross 2011), no sólo una manera nueva de abordar la tarea en cuestión sino el mundo, más etnográfica y relacionalmente.

      Esta parte resuena mucho con la primera de mi tesis, respecto a lo ecológico, ubicuo y participativo del diseño.

    42. Sin duda, gran parte de lo que actualmente se llama diseño, implica el uso intensivo de recursos y gran destrucción social y material; el diseño es fundamental para las estructuras de insostenibilidad que mantienen el llamado mundo moderno contemporáneo.
    43. el llamado ‘subdesarrollo’ de Asia, África y América Latina era, en realidad, una compleja invención discursiva que tuvo lugar a principios de la segunda postguerra y cuyas consecuencias todavía estamos viviendo. Hoy diría que el desarrollo ha sido uno de los experimentos sociales más funestos de los últimos setenta años —un gran diseño que se convirtió en pesadilla—.
    44. Estos son los principales temas del libro, entonces: las transiciones culturales y ecológicas, el enfoque ontológico del diseño, el diseño para las transiciones y la relación entre la autonomía, el diseño y la activación política de las lógicas relacionales y comunales que están en el centro de las transiciones.
    45. si la humanidad quiere enfrentar, eficazmente, las crisis interrelacionadas del clima, los alimentos, la energía, la pobreza y los significados. El libro se basa en la creencia de que este potencial es real, como sugieren algunas tendencias en la profesión del diseño, en particular por parte de un pequeño pero creciente subgrupo de diseñadores que está dedicado al proyecto de ‘diseño para las transiciones’. Algunos de esos diseñadores afirman que la crisis no exige menos que la reinvención de lo humano.
    46. co. El diseño es ontológico porque cada objeto, herramienta, servicio o, incluso, narrativa en los que está involucrado, crea formas particulares de ser, saber y hacer

      Diseñamos formas de ser saber y hacer ciudadanía con herramientas como Grafoscopio y el Data Week.

    47. n objetivo principal del libro es preguntar si el diseño en realidad puede contribuir a la realización de las formas comunales de autonomía que subyacen a esos proyectos de vida; esto quiere decir que uno de los principales objetivos del libro es colocar la autonomía, de acuerdo con la definición de las comunidades de base movilizadas en América Latina, firmemente en el ámbito del diseño.
  5. Sep 2017
    1. Dunne and Raby’s (2013) notion of speculative design helps outline how future-oriented thought works at civic hackathons. They suggest that speculative design on “wicked problems” creates “spaces for discussion and debate about alternative ways of being, and to inspire and encourage people’s imaginations to flow freely” (Dunne & Raby, 2013, p. 2). They find merit in dreaming, as the future is an “aid imaginative thought” (p. 3). Materialities assist development of ideas and approaches to collectively thinking about possible futures. For them, critique has a place in design, particularly humor. Designers can “pull new technological developments into imaginary but believable everyday situations so that we can explore possible consequences before they happen” (p. 57). Speculative design is a helpful bridge to the civic imagination.

      De nuevo, acá hay una tensión sobre cómo el puente entre el presente y dichos futuros se logra. Como he señalado en otras ocasiones, la brecha entre dichos futuros y el presente es llenada por alguna forma de distopia usualmente, como pasó para con la visión Dynabook y los paradigmas actuales de computación.<br> Sin embargo hay que abonar la inmensa diversidad de que esa visión no se lograra (pues era un sistema mono-lenguaje, mono-paradigma). Podrían estas miradas diversas pero de complejidad accidental, hablar con las de los sistemas monolenguaje con complejidades fundamentales? (COLA parece una idea al respecto).

      Grafoscopio transita y propone dichos puentes entre futuros posibles y presente buscando inspiraciones diversas y combinándolas en una materialidad particular.

  6. Jan 2017
    1. I’ve collected the following list of needs based on what I’ve noticed across projects. I’ve tried to roughly organize it from critical (bottom of Maslow’s pyramid) to legacy (higher on the pyramid).
  7. Nov 2016
    1. TR: In retrospect, in designing C++, wasn’t your decision to trade off programmer efficiency, security, and software reliability for run time performance a fundamental mistake?BS: Well, I don’t think I made such a trade-off. I want elegant and efficient code. Sometimes I get it. These dichotomies (between efficiency versus correctness, efficiency versus programmer time, efficiency versus high-level, et cetera.) are bogus.What I did do was to design C++ as first of all a systems programming language: I wanted to be able to write device drivers, embedded systems, and other code that needed to use hardware directly. Next, I wanted C++ to be a good language for designing tools. That required flexibility and performance, but also the ability to express elegant interfaces.

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  8. Aug 2015
    1. A deeper look into the historical record, though, reveals a different story: The web in its current state was by no means inevitable. Not only were there competing visions for how a global knowledge network might work, divided along cultural and philosophical lines, but some of those discarded hypotheses are coming back into focus as researchers start to envision the possibilities of a more structured, less volatile web