38 Matching Annotations
  1. Mar 2019
    1. Participación ciudadana en CTeI

      Requiere acuerdo formal con la comunidad, para la investigación a largo plazo con enfoque hacia la comunidad.

    2. participación ciudadana

      Incluyen medios de divulgación como: canales en Youtube, emisoras/radio y blogpost.

  2. Apr 2018
    1. en este punto quizá sea importante recabar la opinión de las y los empleados sobre las condiciones laborales que están influyendo en el detrimento de su salud laboral o que podrían potenciarla, para fomentar esa sensación de control sobre su propia salud que genera el empoderamiento

  3. Feb 2018
    1. However, this assumption of an essentially “outsider” researcher, though true in many cases, deserves a degree of scrutiny and problematizing. In some cases, researchers come from the communities that they research (even if they are now part of an academic or other similar institution), in some cases researchers are not formally affiliated to a larger institution and may be performing work for local benefit at a local level (on behalf of a community group, for instance) and in some instances a researcher may be “between cultures” (for example, being originally from a Global South nation but having lived in a Global North one for a long period of time).

      [...] It does, however, point to the way in which reflexivity and use of the embodied identity can be a tool for disrupting colonial and otherwise oppressive research forms. By interrogating one’s one variable social positioning, and thereby troubling the “objectivity” of the knowledge one generates as a result, the wider system of social inequality which the research exists in can be, to some extent, grappled with.

      Es el caso mío en HackBo.

    1. Dentro de esta propuesta, bien llamada ‘investigación desde la acción colectiva’ (IAC), “las comunidades hacen parte de la producción del conocimiento como investigadoras y los investigadores e investigadoras hacen parte de las acciones colectivas [de transformación social]”

      [...] plantear la desjerarquización y deselitización del conocimiento, es decir, a la descolonización epistémica como elemento integral de estas visiones.

      La hackatón en ese sentido tendría que diversificarse, para admitir más saberes. Aún nos falta, pero estamos abriéndonos a saberes bibliotecarios, editoriales y periodísticos, desde las prácticas y convocatorias que realiza el Data Week. Los diplomados podrían extender esto.

    2. un sistema de investigación o aprendizaje sobre sí misma

      ¿Cómo darle a la comunidad esa voz "hacia afuera" que enuncie esas forma de reflexionar sobre sí misma? Particularmente cuando sus formas de enunciación son tan distintas de las hegemónicas (emprendimiento, academia, estatalizadas) e incluso podríamos hablar de ciertas formas muy tácitas de existir (quizás, como la mayoría de comunidades).

    3. Todos estos aspectos con frecuencia escapan a la atención de investigadores demasiado enfocados en encontrar posiciones antagónicas en el seno de las comunidades (que sin duda también se dan). Ir más allá de estas requiere otro posicionamiento epistemológico, donde el investigador/a realmente se vea a si misma también como involucrada/o en la misma acción colectiva e inter-actuando con ella. Lo colectivo no ha desaparecido en estos casos, se teje en pluralidad

      Me recuerda la postura de Tania cuando investigó a las comunidades de Software Libre de Colombia: criticando desde afuera, sin sentirse parte del problema.

    4. El diseño para la innovación social sitúala construcción de lugar y la re/creación de comunidades en el corazón de la misión del diseño. En vez de ser una posición neutral y supuestamente objetiva es una posición genuinamente ética y políticaque toma partido por una comprensión particular de la vida y por un estilo de hechura de mundo que privilegia la localización, la auto-organización y una praxis

      social colaborativa.

    5. no somos simplemente, ni siquiera principalmente, observadores distanciados sino participantes y diseñadores que se articulan con el mundo al estar inmersos en él. Conocer es relacionar —”Todo hacer es conocer y todo conocer es hacer” (Maturana y Varela 1987: 27)—. Como dice la poetisa mapuche y machi (chamán), Adriana Pinda, “tenemos que reaprender a caminar el mundo como seres vivos”.26 Relacionarse con los mundos de vida de la gente y alcanzar, de nuevo, cierta intimidad con la Tierra son esenciales para este objetivo. Este trabajo interior no sólo es dirigido por el conocimiento abstracto sino, también, por lo que la feminista chicana Gloria Anzaldúa llamara conocimiento como reflexividad encarnada, intuición y emoción.
    6. En la creación de ámbitos de conversaciones para la acción pasa, necesariamente, del diseño a la experiencia y viceversa (a través, por ejemplo, de la creación de prototipos y de análisis de escenarios). Se pregunta hasta dónde la creación de nuevos diseños permite la emergencia de mejores dominios de interpretación y de acción (
    7. el diseño ontológico tiene como objetivo contribuir a un entendimiento relacional de lo material porque apunta a desmaterializar la sociedad a través de una nueva conciencia de la materialidad y porque innova con nuevas formas para que la sociedad pueda ‘autoabastecerse’. Esto también implica una renovada atención a la práctica (incluyendo la articulación del diseño y la etnografía); una recuperació

      de la agencia de las cosas, su ‘materialidad vibrante’, a diferencia del supuesto carácter inerte de los ‘objetos’ (e.g., Bennett 2011); una resituación de lo material en el metabolismo de la economía (producción y consumo), como nos enseña la economía ecológica; y una reintegración del diseño dentro de entramados lugarizados más amplios.

    8. implica una concepción expandida del ser y podría fomentar un tipo de pensamiento de diseño y la creación de prototipos que encarnen lo nuevo que está emergiendo o quiere emerger. Este tipo de presenciación, como argumentan los autores, es propicio para un espacio de transición donde nuevos tipos de ‘practicantes de primera línea’, que operen desde posibilidades de futuro genuinas, aprovechen las configuraciones socio-naturales emergentes y donde la gente pueda crear nuevas conexiones comunales. Dichos profesionales de primera línea se darían cuenta de que «el verdadero poder surge de reconocer los patrones que se están formando y de ubicarse en ellos» (Scharmer 2009: 32). Abordarían, sin ambigüedad, el juicio de Varela de que la ciencia moderna no entiende la experiencia —ahondando en la experiencia (de forma no dualista) como una verdadera fuente para el diseño—. Su marco comprende una serie de etapas (desde descargar, ver y sentir lo nuevo hasta la presenciación, la cristalización, producción de prototipos y ejecución) que implican ‘dejar ir’, ‘dejar llegar’, enactuar y encarnar lo emergente. Estos cambios tienen lugar dentro de un espacio social de creación (presenciación) y destrucción (‘ausenciación’) colectivas que requiere una transformación personal significativa hacia modos de ser más relacionales.
    9. Las rupturas son momentos en los que se interrumpe el modo habitual de ser-en-el-mundo; cuando ocurre una descomposición de este tipo nuestras prácticas consuetudinarias y el papel de nuestras herramientas en su mantenimiento quedan expuestas y aparecen nuevas soluciones de diseño;

      [...] avanzan hacia una perspectiva de interacciones sociales modeladas y contextualizadas —es decir, una perspectiva que destaca nuestra participación activa en ámbitos de interés común

      Al proponer nuevas metáforas y artefactos (cfg: [artículo][gf-primer-articulo]) se instauran estas rupturas metodológicas.

      [gf-primer-articulo]: http://mutabit.com/repos.fossil/grafoscopio/doc/tip/Docs/Es/Articulos/Libertadores/bootstrapping-objeto-investigacion.pdf

    10. Sentir y aferrarse a una desarmonía en el espacio revelador de cada quien, incluso contra el sentido común, no se logra de manera efectiva siguiendo el hábito cartesiano de alejarse del problema para analizarlo; por el contrario, cuando se necesita un cambio significativo “entonces las desarmonías serán del tipo situacional no estándar que suele ser soslayado por el sentido común y la teoría [abstracta]” (Spinosa et al. 1997: 23-24) y en estos casos lo que se requiere es involucramiento y experimentación intensos.4 Esto resuena con una filosofía del diseño que enfatiza prácticas de investigación de diseño comprometido, experimentales y abiertas, incluyendo la creación de prototipos y la construcción de escenarios con esta característica.
    11. Esta habilidad ontológica para ‘hacer historia’ —para involucrarse en conversaciones e intervenciones que cambian la forma como nos ocupamos de nosotros y de las cosas, sobre todo el trasfondo que se necesita para entenderlas— puede ser reavivada, como Flores y sus coautores estudiaron en detalle en un trabajo posterior (Spinosa et al. 1997). La revelación hábil y efectiva (skillfull disclosing) de nuevas posibilidades de ser en el mundo, sin embargo, exige un intenso involucramiento con una colectividad en lugar de la tan celebrada deliberación distanciada o el entendimiento descontextualizado, característico de buena parte de la ciencia y los debates en la esfera pública. Requiere un tipo diferente de actitud que proviene de vivir en un lugar y de tener un compromiso con una comunidad con la que nos involucramos en actividades pragmáticas en torno a una preocupación compartida o alrededor de una ‘desarmonía’3 o problemátic

      central. En estas nociones ya podemos percibir la idea de que el diseñador podría ser un revelador en este sentido; más aún, el diseñador demuestra conciencia de que es un revelador (discloser). Estos autores también afirman que aunque esta forma de ‘hacer historia’ ha disminuido en Occidente, no está completamente perdida —de nuevo, es una capacidad que necesita ser recuperada y sostengo que el diseño es un medio para hacerlo

    12. la cognición no está basada en la manipulación de conocimientos o símbolos sobre un mundo objetivo; que el ‘observador’ no está separado del mundo que observa sino que crea los ámbitos fenomenológicos en los que actúa; y que el mundo se crea a través del lenguaje (de nuevo, el lenguaje no es una mera traducción o representación de la realidad ‘ahí fuera’ sino que es constitutivo de esa realidad

      [...] Contra ese dualismo defienden la unidad fundamental del ser-en-el-mundo, la primacía del conocimiento práctico y la idea de la cognición como enacción.

  4. Jan 2018
    1. En lugar de pensar en nosotros mismos sólo como observadores, escogiendo nuestro camino moviéndonos entre objetos que yacen en el espacio de un mundo ya formado, debemos imaginarnos como participantes en ese mundo, cada uno inmerso con la totalidad de nuestro ser en las corrientes de un mundo en formación: en la luz del sol que vemos, la lluvia que oímos y el viento que sentimos. La participación no se opone a la observación pero es una condición para ella, así como la luz es una condición para ver las cosas, el sonido para oírlas y el sentimiento para tocarlas.
    2. Estrechamente relacionadas son las nociones de codiseño y colaboración dialógica, a través de las cuales el diseñador y la gente común “redescubren el poder de hacer las cosas juntos” (Manzini 2015: 24). El nuevo despertar de las temáticas ‘comunales’ se inserta en este panorama cambiante de las condiciones del diseño. Haciendo eco de la crítica de Iván Illich a la naturaleza incapacitante de las tecnologías modernas, Manzini (2015) encuentra en el creciente deseo por abandonar los estilos de vida individualistas una condición esperanzadora para el diseño colaborativo. Desde el mundo del diseño, entonces, también existe presión relacional sobre una de las formas más recalcitrantes de los constructos modernos, el llamado individuo. Se necesita más, sin embargo, antes de que la concepción relacional de la persona pueda llegar a ser ‘la configuración predeterminada’ en un mundo postindividualista.
    3. El trabajo en equipo de Chin y Montoya demuestra lo difícil que es silenciar, suficientemente, las categorías de los diseñadores o investigadores antes de que se pueda, siquiera, comenzar a entender las categorías con frecuencia contra-hegemónicas de los grupos subalternos. Ambos investigadores invocan tradiciones latinoamericanas de investigación participativa en este esfuerzo.

      cfg: la conversación con Leo sobre cómo la investigación en Africa producía mucho, pero no en términos de las métricas de publicación indexada de Europa.

    4. El diseño a nivel de la comunidad también se utiliza para conectar la justicia ambiental, la memoria, el performance, la materialidad (e.g., toxinas en el suelo) y la tierra y el paisaje para mantener con vida, y renovar, la larga experiencia de protesta y resistencia de una comunidad al tiempo que se reimagina su futuro, por ejemplo, en el contexto de las luchas de justicia ambiental en Estados Unidos (K
    5. “Corresponder con el mundo —argumentan— no es describirlo o representarlo, sino responder a él” (Gatt e Ingold 2013: 144). De aquí surgen dos corolarios: primero, una transición de la etnografía como descripción a “una antropología a través del diseño como práctica de correspondencia” (p. 145). Segundo, que “el diseño, en este sentido, no transforma el mundo. Es, en cambio, parte del mundo que se transforma a sí mismo” (p. 146). Ya sea que consideremos esta concepción del diseño como meramente poética o como una respuesta válida de cómo el mundo funciona, esta propuesta ofrece elementos útiles para pensar cómo los diseñadores de orientación fenomenológica, al trabajar siguiendo al mundo a medida que este se despliega, podrían repensar preguntas tales como la improvisación, el habitar, y la formulación de cambios propositivos de forma no determinista. Pensar sobre el diseño en términos de correspondencia abre caminos para que la antropología cuestione su enfoque casi exclusivo en textos etnográficos y considere colaborar con los sujetos en sus proyectos de construcción de mundo. Retornaremos a esta noción en nuestra discusión del activismo para la transición y la autonomía en colaboración con comunidades subalternas
    6. “los diseñadores críticos contemporáneos, combinando la observación de estilo antropológico y la especulación sobre las prácticas sociales emergentes”, están desarrollando un estilo distintivo de conocimiento (Gunn et al., eds. 2013). Esta forma particular de hacer antropología y diseño está produciendo una variedad de nuevos métodos, como nuevos enfoques etnográficos para diseñar contextos que hacen posible el movimiento entre la acción y la reflexión; orientaciones de diseño participativo (Ehn et al., eds. 2014); preocupaciones teóricas, incluyendo la descolonización de la práctica del diseño (Tunstall 2013); y discusiones éticas sobre el papel de los valores en el diseño, centrado en los seres humanos.

      Las ecologías de saberes en diseño, en mi escrito, se refieren a esta forma de conocer desde el diseño, que se inspira en el prototipado y las técnicas etnográficas y de participación observante (cf observación participante) para desarrollar formas de saber propias, que suponen al investigador como sujeto político.

      Como ese escrito fue anterior a la lectura de este texto, valdría la pena hacer una nota sobre los lugares convergentes, de estos dos desarrollos/escritos paralelos, quizás en la introducción a la tesis.

    7. ‘Repensar la etnografía como un proceso de diseño’ en el Centro para Etnografía de la Universidad de California, Irvine.6 La idea básica —que la etnografía puede ser repensada como un proceso de diseño sobre la base de ciertas tendencias en la práctica y educación del diseño como la colaboración, las asociaciones diversas y la orientación hacia los resultados— ha motivado herramientas etnográficas novedosas más allá de los métodos establecidos, como la observación participante y las entrevistas a informantes; esto ha hecho que la antropología esté, quizás, mejor equipada para entender los mundos contemporáneos y para imaginar caminos constructivos de acción.
  5. Oct 2017
    1. BoletteBlaagaard,forexample,arguesthatthecontributionofcitizenjournalismhasbeentochallengetheostensibleobjectivityofprofessionaljournalism.[4]Shearguesthatincreatingajournalisticobjectivity,professionaljournalismportrayedaknowingsubjectthatisdetached,unemotional,neutral,unbiased,andindependent.Bycontrast,citizenjournalism’scontributionhasbeentodemonstratethatpassionate,attached,affective,andbiasedyetfairreportingcanresultfromjournalisticsubjectivity

      [...] ‘[O]nce we acknowledge the social construction of news, why should we then reject alternative journalism simply because it is not subject to the same normative and epistemological limits of mainstream journalism?’

      Esta también es la postura de la tesis. El rigor no tiene que ver con la "neutralidad", sino con la trazabilidad y transparencia, a pesar de que supone una postura apasionada y políticamente comprometida del investigador.

    2. Fromourperspective,participationisasubmissive(thoughnotobedient)actinorbywhichacitizensubjectperformsaclaim.Thereoughttobesomethingbroaderthanconnectingittojournalismalonetocharacterizeactsbywhichcitizensproduceknowledgeaboutevents.Moreover,theassociationoftheterm‘citizen’withthisrathersubmissiveparticipationoverlookstheradicalpotentialofthefigureofthecitizensubjectasanagentofsubmissionandsubversionandthussubjectofpower
    3. the‘actofhangingoutonline[wasfoundtohave]enormouspotentialforcreatingthecivicnetworksthatsupportreal-worldpoliticalengagement.’

      Esto lo experimente por mi cuenta con la Ley Lleras y otras formas de activismo.

    4. Beingdigitalcitizensisnotsimplytheabilitytoparticipate.[2]Wediscussedinchapter1howJonKatzdescribedanethosofsharing,exchange,knowledge,andopennessinthe1990s.Today,thesehavebecomecallingstoperformourselvesincyberspacethroughactionssuchaspetitioning,posting,andblogging.Theseactionsrepeatedlycalluponcitizensubjectsofcyberspace,andherewewanttoaddresstheirlegal,performative,andimaginaryforce.
    5. Tounderstandcitizensubjectswhomakerightsclaimsbysayinganddoing‘I,we,theyhavearightto’,wearemovingfromthefirstpersontothesecondandthethird,fromtheindividualtothecollective.Weneedtoconsidertwoadditionalforcesthatmakeactspossible.Thetwoforcesaretheforceofthelawandtheforceoftheimaginary.

      Grafoscopio también permite esos pasos de lo individual a lo colectivo, desde la imaginación y lo legal.

  6. Sep 2017
    1. “performance of innovation” (Balsamo, 2011) described how individuals collaboratively design technology in public settings. According to Balsamo, technology design emerges from a collaborative and cultural process that she terms "technoculture." Innovations are not objects, but like technology they are, “assemblages of practices, materialities, and affordances” (Balsamo, 2011, p. 8). Through performance and embodied action, technocultural innovation has a “dual logic”: the expression of the technological imagination and cultural reproduction.
    2. Simply diversifying participantion is no guarantee that outcomes benefit diverse communities, and declaring an event civically important does not make it so. After years of participating in and running civic hackathons I noticed a new turn. This new type of civic hackathon was intentionally run to foster performance, spectacle, and communicative activities around a loose shell of technology-oriented activities. Technology became more talked about than materially captured.
    3. Civic hackathons are spaces where the technological imagination and civic imagination collide and jostle as people collectively envision future technologies. Finally, I suggest three lessons drawn from civic hackathons to demonstrate the contradictory and even treacherous ways civic innovation produces ideas. In the conclusion I consider how we might read civic hackathons alongside other modern political formations. After all, civic hackathons are just one part in a larger formation of “open government” that prioritizes direct participation and institutional collaboration as a pathway to reform.
    1. While technology has loomed large in these accounts, several scholars argue that this shift toward participation extends important possibilities for posi-tively influencing daily life (Jenkins, 1992, 2006; Shirky, 2010). Others question the ability for a universal “participation” within new media cultures, suggesting people require adequate social and psychological resources, including time, for engagement (Irani, 2015; Turner, 2009).
    2. Finally, Rosner became an

      “angel” member of Mothership HackerMoms from January through July 2013 (a cate-gory of membership awarded to non-moms, including men).

    1. Hacker and maker spaces are community workshops that promote notions of open-access and equal participation. Yet, they tend to embrace a contradiction. Their egalitar-ian goals paradoxically reflect a masculine geek identity anchored by an exclusionary “meritocracy.” Addressing democratization requires questioning how power and identity in hacker and maker spaces can be reconnected and re-programmed. Daniela K. Rosner and Sarah Fox illuminate just such a rich counter-narrative in the feminist hackerspace Mothership Hackermoms. Rosner and Fox argue feminist hackerspaces emerged from legacies of craft, engineering culture, and emotional style through failure. They argue that histories of craft and domesticity don’t just undergird engineering cultures—they provide concepts for women to re-imagine maker spaces in a feminist mold.
    1. Counter to a high-minded association of “liberal projects,” projects in hackerspaces resisted a final form. The action in hackerspace is more bricolage(Lévi Strauss, 1962, p. 18)than engineering. Projects in Geekspace arose spontaneously. Their inertia drew people to the space, bringing their tools and ideas that would then supplement the ideas of others. This churn is captured by how projects were seen as a success of the new space even though very few projects were actually finished.

      Grafoscopio, el Data Week y las Data Rodas efectivamente atrajeron gente nueva al espacio, a pesar de su caracter inacabado y en continuo movimiento. También ha favorecido el diálogo de saberes y los aportes diversos, si bien hay un fuerte énfasis en el código y la escritura como manera de reificar dichos saberes.

    2. Interactions through things, and perceptions about their potential, were ways to negotiate between seemingly conflicting imperatives of the individualism and communalism (A. L. Toombs, Bardzell, & Bardzell). Members would deliberately design activities that were incomplete to encourage a playful material improvisation. In these ways, the “material sensibilities” of members were particularly important. Similarly, reading a history of craft into software hacking, Lingel and Regan (2014) found that software hackers identified their work with craft as process, embodiment, and community. These sensitive readings of interactions with stuff seemed to more accurately capture the genre of hackerspaces, more so than action was guided by culture.

      La idea de actividades incompletas y un jugueteo material están embebidas en el Data Week y Grafoscopio, así como la identificación de software como artesanía, lo cual dialoga con Aaron y Software craftmanship.

    3. This work perceptively suggested that people often don’t arrive at hackerspaces with an identity fully-formed. Tools and projects, as socio-material assemblages, shepherded new arrivals in and helped them understand

      themeselves in relation to the group. “The process of becoming such an established maker seems to rely less on inherent abilities, skills, or intelligence per se, and more on adopting an outlook about one’s agency”

      Esto ha pasado con el Data Week y Grafoscopio y está vinculado a comunidades de práctica y lo identitario.

      Se puede empezar por acá la caracterización de lo hacker!

    4. Members often toutthat “anyone can be a hacker.”While this claim is dubious– participation is limited by technical inclinations, skills, and comfort hanging around rowdy spaces –hackerspaces certainly helpproduce an “ordinary hacker.” Theyare sites where we can observe hacking’s movement from subculture to mainstream, and from an edgy to popular identity.

      Son los hackerspaces los espacios donde los hackers crean a los hackers, como un "bien recursivo" social. Habría que ver cómo es ese "hacker ordinario" y esos espacios de estéticas echizas y las preferencias de la gente afiliada por ellos y cómo esto configura o restringe formas de participación.

      Está creando el Data Week otro tipo de hacker que no es el ordinario, al tener llamados y poblaciones más diversas.