Tanto los planes de vida y las economías propias como la defensa del territorio son estrategias de lugarización, es decir, de la pervivencia del tejido de la vida en el lugar y la comunidad, y por tanto en la diferencia, en contra de la pretensión capitalista homogeneizante de transformar a todos los pueblos en ciudadanos economizados y des-lugarizados. Encontraremos la importancia del lugar en
las visiones de diseño para la transición y para la innovación social. Como veremos más adelante, el correlato de la lugarización de la acción social, cultural y económica es la autonomía.
Cómo se conforman esas redes de territorios, en medio de poderes hegemónicos como los de las corporaciones, el estado y el mercado. ¿Cómo otras economías circulares y otras prácticas conviviales nos permiten escalar esta visión de mundo hecho de muchos mundos?

