En materia de seguridad, según el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, “si bien durante el tiempo de cierre total de la frontera la tasa de delitos por parte de ciudadanos venezolanos era baja, una vez se dio la apertura fronteriza, se incrementó. En el 2016 fueron capturados (en Cúcuta) en actividades delictivas 316 ciudadanos venezolanos, con un incremento del 40 por ciento respecto del 2015 (226)”. En este apartado, podría decirse que la migración venezolana sí ha incidido de manera directa en un aumento de ciertos delitos de impacto en la región (porte de armas, porte de estupefacientes, hurto, homicidio).
Para los siguientes años, el índice de pobreza, contrario a lo afirmado por Barreras, ha disminuido. Si bien en el 2010 era de 30,2%, en el 2015 fue de 20,2 y en el 2016 de 17,8. En materia de desempleo, los índices sí aumentaron entre 2015 (8,6%), 2016 (9,2%) y 2017 (9,4%). No obstante, atribuir este incremento a la llegada masiva de venezolanos al país, es algo que, por el momento, no se puede probar.